En 2011, compré un terreno en Tarapoto, en la Región San Martín de la Amazonia peruana. Fue toda una aventura, los trámites de compra se realizaron con el abogado quien lo vendía. Existía una casita pequeña y antigua de adobe en el terreno, que no figuraba en ningún documento, lo cual me iba a causar cierto trámite con la municipalidad luego, pero mejor que me haya enterado recién después de un tiempo. Encima, soy extranjera, y mi carné de extranjería como documento formal de la compra es mayormente desconocido en el mundo selvático. La desconfianza de ambos lados creció mientras que hacíamos el trámite.
El abogado pensaba que el cheque que le di no estuviera cubierto con fondos, mientras que yo pensé que él me iba a vender un terreno que no le pertenecía porque aparecía una pareja de señores de edad que misteriosamente tuvieron que firmar la minuta de compra-venta y por lo visto no estuvieron muy felices. Mis amigos me explicaron luego que probablemente la pareja le debía dinero al abogado, por lo cual le tuvieron que dejar su terreno. Al final, y a pesar del estrés que causó esta transacción burocrática, todo salió bien. Una novedad para mi también fue la cantidad de firmas, rúbricas, sellos y huellas digitales que se necesitaba para hacer formal el documento. Incluso nos tomaron una foto para documentar que realmente éramos las personas que figurábamos en nuestros documentos de identidad. En mi trabajo en el Desarrollo Económico Local, esta desconfianza impide muchas transacciones comerciales. Ahora entiendo por qué...
Otra curiosidad es que los extranjeros no pueden comprar terrenos que están a una distancia de menos de 30 km de una frontera del Perú con otro país. Me imagino que así quieren parar la invasión de los negocios chilenos...
La siguiente aventura fue la decisión de construir una casa nueva con un mirador de bambú en el segundo piso. La gente de la selva no creía en el bambú como material estructural de construcción. (Ankita, con el viento se te va a volar el techo, el sol le hará daño al bambú y luego se cae toda la construcción, etc.). El bambú crece en Tarapoto, pero como no se tenía el conocimiento como prepararlo correctamente, se enviaba a la costa de Chiclayo donde se hacía el proceso de preparación (escuché que se tiene que hacer en luna llena para que funcione). Nuestro bambú llegó conjuntamente con el arquitecto colombiano, mi amigo Mauricio, que se encargó del diseño, la organización y supervisión de la construcción mi techo de bambú.
Los tiempos en la selva son distintos - se nos voló todo el cronograma que habíamos hecho antes, debido a factores como:
1. Los obreros no pudieron trabajar cuando llueve porque se resfrían (lamentablemente, el 80 % del tiempo llueve en la Selva).
2. Los obreros no pudieron trabajar porque tuvieron que participar de la Fiesta de San Juan que dura aprox. una semana y de otras fiestas colaterales.
3. Los obreros no pudieron trabajar porque nadie se atrevió de trabajar en altura (con arnés y andenes) porque nunca lo habían hecho.
4. No hubo casi obreros que habían trabajado con bambú.
Maravillosamente al final los excelentes maestros traídos por Mauricio de Lima terminaron la obra que quedó maravillosa.
Existen miles de historias de malentendidos interculturales, como por ejemplo el episodio de la instalación de mi lavabo en el baño. Había conseguido un lavabo bello de vidrio en Lima que se quería colocar encima de una mesa de madera. Mientras que estuve soñando en mi hamaca en mi mirador del segundo piso, me preguntó el carpintero si puede hacer el hueco en la tabla de madera para instalar el lavabo. "Claro que si" dije, no comprendiendo la dimensión de la pregunta. Cuando bajé luego me di con la sorpresa que el hueco que para mi obviamente era el huequito para que el tubo de desagüe se conecte con el lavabo, había resultado en un huecazo donde se hundía todo mi lindo lavabo de vidrio. Para mi carpintero solo existen lavabos empotrados en el mueble...
El aprecio por las plantas y lo verde en general también es limitado en la Selva. Como crece todo supuestamente rápido, el valor de un solo árbol es casi cero para la gente. Y menos cuentan mis plantitas. No sé en cuántas ocasiones durante la obra tuve que defender con mi vida las plantas, flores y sobre todo árboles de mi jardín. Peor en los momentos cuando no estuve presente (Ankita, saqué tu árbol de ciruelas porque ya no está bonito; sacamos el césped porque mejor es construir un caminito de concreto encima).
Al final de cuentas, fue un súper aprendizaje para todos los involucrados, creo.
Mi casa luce como una nave extraterrestre, y llama la atención a la gente que pasa. Varias veces han querido subir a mi terraza para tomar cerveza. "¿Es un recreo campestre, verdad?" Hay gente que pregunta quién ha construido la casa porque la quieren copiar. Me parece excelente.
Anhelo ir a mi casita de Tarapoto siempre cuando pueda, me hace sentirme bien en plena naturaleza.





Te felicito por tan bella visión, que muchos peruanos, como tenemos todo a la mano, no vemos; pero además por los traumas históricos sobre la inseguridad de la propiedad (en estos días el Estado Peruano, a través de un fallo judicial está arrasando y destruyendo muchas "posesiones" de casas y hoteles, en la costa norte que se también conoces: Lobitos, Máncora, los propietarios de Colán están en pie de guerra): es mejor no saber esto, sino no arriesgas como tu. La distancia de 50 Km, no 30 Km, no es tanto por desconfianza con los chilenos, la última Guerra con Chile terminó en 1883. Esa ley entiendo tiene sus raíces históricas en las relativas recientes guerras y escaramuzas con Ecuador: Zarumilla 1941, Falso Paquisha 1981, Guerra del Cenepa en la Cordillera del Cóndor (si relativamente cerca a Urakusa), en 1995, luego de la que finalmente se firmó la paz con ese país entre los presidentes Mahuad y Fujimori, con participación de garantes extranjeros (Aparte del de nuestro Presidente, vale la pena escuchar el discurso del Presidente Ecuatoriano, quién en la ceremonia entregó la cantimplora de guerra de un soldado ecuatoriano de la guerra de 1941: su suegro). Desde aquella fecha, Ecuador recién cambió sus mapas oficiales, que se usaban desde el kindergarten, donde incluían gran territorio de los departamentos de Cajamarca, Amazonas y Loreto, como "territorios en disputa". Habrá que conoce tu casita de Tarapoto !!. Y fumar los puros que allí se fabrican, y hacen honor a nuestros con héroes con sus marcas: Grau, Bolognesi y San Martín. Felicitaciones, por la visión y la "paciencia".
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